Recientemente me hospedé en el Hotel Fiesta Americana Ixtapan de la Sal y, lamentablemente, mi experiencia estuvo muy por debajo de las expectativas que uno tiene al elegir esta cadena.
El principal problema es el estado actual de las instalaciones. El hotel se encuentra en un proceso de remodelación que no fue debidamente notificado al momento de la reserva, lo que resultó en áreas clave cerradas, incluyendo el SPA, que era uno de los principales motivos de mi visita. Además, se nota una alarmante falta de mantenimiento general en las habitaciones y áreas comunes, dando una sensación de descuido que desentona totalmente con la categoría del hotel.
A esto se suma una relación valor-precio muy desfavorable. Las tarifas de las habitaciones son excesivamente altas para el servicio recibido, y la oferta gastronómica, tanto en costos como en calidad, no justifica el gasto.
Finalmente, el servicio por parte del personal fue apenas regular; se percibe una falta de coordinación y una actitud poco resolutiva ante los inconvenientes presentados.
Debido a estas razones, no puedo recomendar este hotel en sus condiciones actuales. Considero que existen mejores opciones en la zona donde el huésped reciba una experiencia integral y acorde a lo que se paga.