El hotel es lindo y bastante básico, cumple con lo necesario para una estadía corta. El wifi funciona bien y el aire acondicionado enfría muchísimo, punto muy a favor.
Ahora, el gran tema: las escaleras. Para llegar a la habitación hay que subir 71 escalones. No es una exageración. Llegás cansado, y si bajás a desayunar y te olvidaste algo en la habitación… es para arrepentirse seriamente. No es apto para personas con movilidad reducida ni para quienes no quieran hacer ejercicio obligatorio 😅.
La limpieza en general es buena, aunque un día no limpiaron la habitación. Al reclamar, en recepción (donde se deja la llave) respondieron que había que avisar si queríamos limpieza, lo cual resulta extraño, ya que justamente dejar la llave suele implicar eso.
La ubicación es buena, pero hay que tener en cuenta que Búzios tiene muchos morros, así que prepárense para caminar bastante y en subida.
El desayuno está bien, correcto, continental como corresponde, sin lujos pero cumple.
En resumen: buen hotel si buscás algo simple, bien ubicado y funcional, siempre y cuando no te molesten las escaleras.